Un robot cortacésped no se justifica por los metros de césped que tengas. Se justifica por las horas que te devuelve y por lo que valgan esas horas para ti.
Vamos a hacer las cuentas de verdad, incluida la parte en la que la respuesta es que no.
Las horas
En casi toda España el césped se corta de marzo a octubre. Semanalmente en temporada, eso son unos treinta cortes al año.
Piensa cuánto tardas: sacar el cortacésped, cortar, recoger los recortes, limpiar y guardarlo. En un jardín mediano son entre cuarenta minutos y hora y media.
Treinta cortes por una hora son treinta horas al año. Casi cuatro jornadas laborales, todas en sábado por la mañana y todas en la época en la que hace bueno.
Ese es el número que estás comprando. No los metros cuadrados.
Lo que además cambia
El césped queda mejor. Un robot corta poco y a menudo, así que no hay el salto entre “recién cortado” y “esto parece un prado”. Los recortes quedan tan finos que se quedan de abono y no hay que recogerlos, que es la mitad del trabajo aburrido.
Deja de ser una tarea pendiente. Esto no sale en ninguna ficha y es la mitad del valor: dejas de mirar el jardín pensando que hay que cortarlo.
Cuándo la respuesta sincera es que no
Si el césped es pequeño y lo despachas en diez minutos. Treinta cortes de diez minutos son cinco horas al año. Un robot de 300 € para ahorrarte cinco horas no sale.
Si el terreno es muy irregular. Los robots se llevan mal con desniveles bruscos, socavones y raíces a la vista. Se quedan encallados y acabas rescatándolo más de lo que ahorras.
Si no estás en temporada. Un robot rinde cortando cada pocos días. Si la casa es de fin de semana o pasas fuera el verano, el césped crece igual y el robot no da abasto cuando vuelves.
Si esperas no volver a tocar el jardín. Los bordes siguen siendo tuyos. Ningún robot bordea limpio un muro ni un parterre, así que una vez al mes seguirás sacando la desbrozadora.
Cuándo sí, sin dudarlo
Cuando cortas cada semana en temporada, el césped pasa de unos 300 m² y el terreno es razonablemente regular. Ahí el robot se paga en horas antes de que acabe la segunda temporada.
Y muy especialmente si tienes cuestas. Empujar un cortacésped por una pendiente es lo peor del jardín, y es justo donde un robot con tracción a las cuatro ruedas se gana el dinero cada semana.
El error caro
No es comprar un robot sin necesitarlo. Es comprar el tipo equivocado.
Un robot por satélite en un jardín con mucha sombra de árboles se queda ciego y se devuelve. Uno de cable en un jardín partido en tres zonas te obliga a instalar el cable tres veces y a llevarlo en brazos.
Antes de mirar precios, resuelve esa pregunta. Está en la herramienta de esta web y son cinco datos de tu jardín.